Lluvia de estrellas: Perseidas

Perseidas

China, año 36 D.C. la noche transcurría en tranquilidad, mientras los soldados del emperador de la Dinastía Han, patrullaban las cercanías del poblado. La noche estaba a media penumbra, por la cercanía de la gran luna llena que ya se aproximaba, fue antes del cambio de guardia de la media noche, cuando uno de los armados, diviso en el cielo una enorme luz que surcaba el horizonte, atónito, sin saber de qué se trataba, llamó a otros compañeros para que contemplaran aquel espectáculo, cuando comenzaron a aparecer una tras otra aquellas luces, como una gran lluvia de fuego en el cielo. Era una lluvia de estrellas: Perseidas.

La fecha más antigua que se tiene de la observación de las llamadas “Lágrimas de San Lorenzo” que no son más que una lluvia de estrellas: Perseidas, es de esa fecha aproximadamente y proviene justamente de China. Ya en la edad media, un diacono católico llamado Lorenzo, fue martirizado por predicar el evangelio cristiano, su fiesta se celebra el 10 de agosto, justo el día en que comienza la lluvia de estrellas: Perseidas que, en alusión de lo ocurrido con el santo, se dijo que eran sus lágrimas de fuego desde el cielo por el martirio.

Cada año, la humanidad disfruta de este hermoso espectáculo, millones de partículas de polvo espacial residual de cometas, se estrella contra las capas ionizadas de la atmosfera terrestre, mientras nuestro planeta atraviesa por ese campo de polvo en su recorrido anual alrededor del sol.

Según los cálculos de los observatorios, las perseidas comienzan desde finales de julio y el fenómeno ocurre en todo el mes de agosto, pero son los días 11, 12, 13 y la madrugada del 14 que se pueden ver claramente si no hay nubosidad. El campo de polvo y restos de cometas es tan grande que la tierra tarda más de un mes en atravesarlo, sencillamente se observan es cuando el planeta alcanza la región más densa de este, donde se encuentran las partículas más grandes de esta lluvia de estrellas: Perseidas